Cristina Gómez Palomo

Presidenta de CERMI Castilla-La Mancha
  • Madre de dos hijos, uno de ellos con TEA en edad adolescente.
  • Funcionaria de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha desde 1990.
  • Secretaria de la Junta Directiva de la Asociación de Padres de Autistas de Toledo (APAT) desde junio de 2008 hasta 2013, año en el que fue reelegida para el mismo cargo, hasta la actualidad.
  • Miembro fundador de la Federación Autismo Castilla-La Mancha (FACLM) en 2010.
  • Presidenta de la Federación Autismo Castilla-La Mancha desde su constitución el 20 de noviembre de 2010, hasta la actualidad.
  • Representante de la FACLM en el CERMI de Castilla-La Mancha desde 2011, y en la Confederación Autismo España desde 2012.
  • Presidenta del CERMI CLM desde julio de 2016

“La prioridad uno en Castilla-La Mancha es la sostenibilidad del sector e ir hacia un sistema de concierto social”

Llegó al mundo de la discapacidad de la mano de su hijo, diagnosticado con TEA (Trastorno del Espectro del Autismo) en 2007. Tardaron dos años en darle diagnóstico, “nadie se atrevió a escribirlo en un papel y lo pasé tan mal que decidí que nadie tenía que volver a pasar por lo mismo”. Así es como entró el mundo asociativo, y en menos diez años de lucha, ha llegado a la presidencia del CERMI en Castilla-La Mancha con el objetivo prioritario de lograr la sostenibilidad del sector, “porque al final todo es dinero, los recursos cuestan y las personas con discapacidad los necesitan”.

Recientemente, CERMI Castilla-La Mancha hacía público un comunicado tras la celebración de su asamblea general donde exponía algunas de las principales cuestiones que atañen a este comité.

¿Cuál sería su prioridad?

La prioridad es la sostenibilidad del sector, es lo que más nos preocupa. Seguimos financiándonos con subvenciones de concurrencia competitiva, cuando las entidades del CERMI CLM prestan servicios de la red pública de los servicios sociales de Castilla-La Mancha. Lo que queremos, y se lo hemos trasladado a la consejería de servicios sociales y al Gobierno regional, es la sostenibilidad del sector e ir hacia un sistema de concierto social o por lo menos convenios plurianuales, porque no podemos seguir sosteniéndonos con convocatorias de concurrencia competitiva que atienden a programas anuales, de enero a diciembre, cuando son programas que no tienen fin, no terminan. Son recursos que no se cierran a 31 de diciembre. Y luego ocurre que, en este año, por ejemplo, hemos cobrado el primer pago el 30 de mayo… y en ese tiempo, las entidades estamos poniendo el dinero.

¿Han elaborado alguna propuesta en firme sobre ese concierto social?

El año pasado constituimos la Mesa del Tercer Sector y las negociaciones se desarrollan ya en ese nivel para regular el concierto social. Sabemos que no se puede hacer de la noche a la mañana y habrá que hacer un estudio económico de costes y establecer el coste/plaza, desglosarlo y hacer un concierto con la entidad que lleva ese centro en concreto y que finalmente sea el usuario el que elija dónde puede ser atendido. Sabemos que no es fácil.

¿Por qué no es fácil?

Es un trabajo que hay que hacer, supone un coste superior al actual, pero así se es también mucho más transparente, el usuario sabe a lo que se tiene que atener y sabemos el coste. La Administración concierta con una entidad de manera justa, descomponiendo precios y estableciendo el coste, y el usuario aportará su parte correspondiente.

El concierto social iría en bloque, desde el tercer sector. Mientras, lo que hemos conseguido en discapacidad, parcialmente, es que la convocatoria de concurrencia competitiva sea mucho más eficiente, es decir, la convocatoria de subvenciones debería salir antes del 31 de diciembre de cada año, resolverse antes de esa fecha, así las entidades saben con qué dinero cuentan para el ejercicio siguiente, y empezar a cobrar en febrero, como mucho, pero no en mayo.

En cuanto al empleo, ¿qué situación viven las personas con discapacidad de la región?

Durante los años de la crisis, los Centros Especiales de Empleo (CEE) han sido los que han soportado el empleo de personas con discapacidad. En Castilla-La Mancha tenemos casi 100 CEE, consideramos que es un modelo que debe transitar hacia otros modelos más estables, más profesionales, competitivos, inclusivos… Estamos pendientes de modificaciones de la normativa, con un decreto de acreditación y registro para que sean mucho más estables y ágiles las ayudas para el mantenimiento de puestos de trabajo, y seguir apostando por otro modelos, como el del empleo con apoyo, que no recibe mucha atención, pero desde las administraciones públicas, en los últimos años se ha apoyado poco y queremos que se vaya hacia esto, un apoyo mucho más inclusivo. Y esperamos que se ponga en marcha aquí, en Castilla-La Mancha, una reserva de mercado que ya sacó la administración regional, mediante un decreto que obliga a la propia administración a reservar el 6% de la contratación administrativa pública a los CEE, aparte de las cláusulas sociales que obliga a los empresarios a un cumplimiento.

El sector empresarial, ¿se muestra favorable a contribuir al empleo de las personas con discapacidad?

Todavía cuesta, estamos intentando trabajar este tema, nos hace falta mucha sensibilización y participación. Ya nos hemos reunido con los agentes, sindicatos y patronal, para exponerles las posibilidades de trabajo de las personas con discapacidad, que son muchas, hay gente con muchísimo potencial.

Aunque en el horizonte, lo que sí tenemos son algunas amenazas de ciertos modelos mercantilistas, con ánimo de lucro, que pueden perjudicar el modelo de economía social e innovación y el empleo digno para personas con discapacidad. Son empresas que están creando CEE, claramente, para llevarse las subvenciones. Por eso la labor de las federaciones, como Feacem Castilla-La Mancha, es importante a nivel de interlocución y de reivindicación. Y el tema es tan importante que en el CERMI hemos creado una Comisión de Inclusión laboral de personas con discapacidad. El empleo dignifica a las personas.

¿Existe algún sector especialmente afectado por la precariedad en el empleo?

Las personas con problemas de salud mental son los que tienen más problemas de empleabilidad. Trabajamos en ello, es difícil pero no imposible. En empleo a veces, los empleadores no tienen la información suficiente ni las herramientas necesarias, no se trata de culpar a nadie, muchas veces es eso, falta de políticas, de información o herramientas. Estas personas terminan en una exclusión total. También es difícil para las personas con discapacidad intelectual grave.

¿Cómo es la situación de la accesibilidad en la región, en un año tan señalado como este, con esa fecha límite en ciertos cumplimientos?

El horizonte 4 de diciembre de 2017 es muy difícil. En lo que se refiere a barreras arquitectónicas, sí es cierto que ya existe cierta conciencia. En cuanto a otras accesibilidades, como la cognitiva o sensorial, se ha avanzado mucho gracias a la actividad de Fundación ONCE, pero sigue faltando mucho. No hay ni un solo pictograma en ningún centro, por ejemplo en centros educativos, en los que se supone existe una educación inclusiva. Y si todos los niños deben estar escolarizados en el entorno ordinario, ese entorno tiene que ser accesible para todos los alumnos con discapacidad.

En el transporte público, se consigue bastante accesibilidad en el transporte urbano, pero en el interurbano, en una comunidad como la nuestra, tan dispersa, y teniendo en cuenta que la población con discapacidad son de los mayores usuarios del transporte público, son los que mayores dificultades encuentran.

Hablando de educación inclusiva, ¿cómo es la situación actual de la región?

Todavía hay 20 centros de educación especial en Castilla-La Mancha, pero hay que tener un horizonte muy claro, los alumnos con discapacidad intelectual severa, pluridiscapacidad, o con muchas dificultades para estar en el aula ordinaria, no pueden estar en un centro ordinario. Hay chavales con parálisis cerebral severamente afectados que necesitan un centro muy especializado y que les atienda bien. Desde luego no vamos a defender la escuela inclusiva a cualquier precio. No vale cualquier cosa. Porque si unos padres van a recoger a su hijo con parálisis cerebral a un centro ordinario y en todo el día nadie le ha quitado la chaqueta, imagínate el resto… Con apoyos especializados sí, pero la realidad es que hay ratios elevadas y problemas que no lo hacen cien por cien inclusivos.

En el caso de mi hijo, que cuenta con apoyos para una educación inclusiva, en su escuela nos han comentado que el hecho de tener esos apoyos y facilitar la inclusión de chicos con TEA y otras discapacidades, ha favorecido a todo el centro y aprecian que todos los alumnos son ahora más inclusivos con todo tipo de colectivos, ya sea discapacidad, o menores excluidos por otros motivos. Incluso se han evitado algunos temas de acoso escolar gracias a este clima de inclusión.

Además de esa Comisión de Empleo que han creado, ¿cuáles más existen ya en el CERMI CLM?

Tenemos una de Atención Temprana, Educación inclusiva, Políticas de Igualdad, de Accesibilidad y de Sostenibilidad del sector. Curiosamente, mi primer acto como presidenta del CERMI fue la presentación en Castilla-La Mancha de la Fundación CERMI Mujeres. Entonces me comprometí a tener la comisión específica, que yo misma presido, y adquirimos el compromiso con la Fundación CERMI Mujeres de hacer un contrato/programa con cada CERMI autonómico para llevar a cabo cursos de formación y así poder integrar el género en las políticas de discapacidad y la discapacidad en las políticas de género. Hemos llevado al Instituto de la Mujer la solicitud de que incluya la discapacidad en las subvenciones y programas específicos de mujer.

¿Cuál sería el balance de su presidencia en el CERMI CLM, aunque apenas lleva un año de mandato?

En este mandato de cinco años, ya llevo uno, tengo un objetivo claro, que salga adelante la Ley del Tercer Sector de Castilla-La Mancha y el concierto social. Con eso sería suficiente, porque al final todo es dinero, los recursos cuestan y las personas con discapacidad los necesitan.

Y otra cuestión, lograr que en la reforma que se va a acometer en el Estatuto de autonomía de Castilla-La Mancha, se recojan las políticas de discapacidad, y que gobierne quien gobierne estén garantizados los apoyos y los servicios sociales no decaigan. Si viene otro ciclón o tsunami económico, que no se vuelva a tambalear el Estado de bienestar, porque hemos tenido que escuchar frases como, ‘los servicios sociales son un lujo’.

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